Aaron Collins tenía poco más de 20 años. Pero algo –dijeron su
familia y amigos- lo hizo manifestar tres cosas que quería que
ocurrieran cuando muriera: pagar a sus padres cualquier deuda que
tuviera con ellos, darle algo dinero a una persona sin hogar y dejarle
una “propina espectacular” a una camarera o camarero.
“No estoy hablando del 25%. Digo dejar 500 dólares por una pizza”, escribió Collins en su testamento, de acuerdo a su hermano.
Collins murió el 7 de julio, apenas tres semanas después de su
cumpleaños 30, en un hospital de Lexington, Kentucky, Estados Unidos.
Los familiares y amigos que lo sobreviven se encargaron de cumplir su
última petición: dejar una gran propina.
Ellos le dieron 500 dólares a una camarera en Lexington, un momento
en que el hermano de Aaron, Seth, grabó y publicó en internet el
miércoles en YouTube. Está enlazado a la página en la memoria del joven, AaronCollins.org.
Tal vez fue por el gesto sencillo. Tal vez por la generosidad. Pero
algo cautivó al público que vio el video. Para el domingo, según a una
cuenta de YouTube, hay más de 1.7 millones de vistas y alrededor de
30.000 dólares en donaciones para que la familia continúe lo que ha sido
llamado “La lista de deseos de Aaron”, le dijo Seth Collin a CNN.
El video de casi tres minutos muestra a la familia de Collins
cumpliendo su último deseo en Puccini’s Smiling Teeth, una pizzería de
Lexington.
“Bueno, acá es dónde va a ocurrir”, dice Seth Collins, narrando la
visita a la pizzería el martes. “Estoy esperando a que el resto de mi
familia llegue y luego vamos a entrar, a almorzar y a darle a alguien
una gran propina. Ojalá signifique mucho para esa persona”.
La administradora del restaurant, Caroline Coleman, le dijo a CNN que la familia fue atendida por la camarera Sarah Ward.
El video muestra el final del almuerzo, con el hermano diciéndole a
la mesera: “Mi hermano falleció la semana pasada. Nos pidió que fuéramos
a comer pizza y que le dejáramos al camarero o camarera una propina de
500 dólares”.
Ward, visiblemente impactada, dijo: “¿Estás hablando en serio? ¿Estás bromeando?”.
Seth Collins respondió: “Eso es lo que él quería. Sí, y si las personas siguen donando, seguiremos entregando 500 dólares”.
Ward lo abrazó. “Voy a estar contando esta historia el resto de mi vida”, dijo.
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